domingo, 22 de marzo de 2009

Valencia-Castillo Sagunto-Valencia

Fachada del Teatro Romano.
De espaldas, José Aragón.

Fachada del Teatro romano.

José Aragón arriba del Castillo,
recuperándose del esfuerzo.

Parte de atrás del Teatro Romano,
a mitad de ascensión.


Vicente Bou. Detrás, Sagunto.

Vicente Bou. Detrás, el Teatro Romano.


Vicente Bou y José Aragón,
después de subir al castillo.


Vicente Bou, contento tras llegar
primero al castillo
.


José Aragón, feliz al conseguir
llegar arriba
.


Domingo, 22 de marzo de 2009. Primera salida como peña.
Faltaba José Roig. Muy a pesar nuestro, no está en condiciones aún, al "pobre" le faltan unos cuantos kilómetros de entrenamiento. Que no se preocupe que todo llegará, le estaremos esperando.
Vicente Bou y José Aragón quedan a las 7,15 horas en el inicio de la vía Xurra para salir hacia el Castillo de Sagunto. Entre que nos saludamos y hablamos un poco de nuestras cosas se hacen las 7,30 horas. Mañana estupenda para ir en bici. Partimos con ritmo tranquilo. Decidimos ir por el carril bici hasta Puzol. Empieza a dolerle el culo a Visent. De Puzol a Sagunto, también a ritmo tranquilo. Llegamos a Sagunto y empezamos a contemplar ese extraordinario castillo y enfilamos las calles rodeándole hasta llegar a la Plaza Major. Cogemos una calle muy empinada, por cierto, y comenzamos a subir. Después del esfuerzo vimos (incautos) que no llevaba al castillo. Vuelta para abajo, otra vez a la plaza. Cuando vimos unas señales que indicaban la dirección de la subida, y contentos fuimos hacia allí. Ya se veía desde un principio que iba a ser una subida muy dura. Ya empezaba a empinarse la calle hasta llegar a la fachada del Teatro. A partir de ahí empieza la subida real (450 metros), corta pero muy exigente, con rampas cercanas al 18 por ciento. He ahí que Vicente, el "gran Visent", empieza a tirar -¡madre mía, cómo tira!-. Me va dejando atrás a pesar de mi empeño. Llegamos a la herradura, él se espera un poco, quedan 200 metros, se ve la puerta del castillo y Visent vuelve a "soltar lastre" (jodido). Yo, aprieto el culo e intento seguirle, no puedo. Y llegar primero "el omnipresente" Vicente Bou. A 12 segundos (contados de memoria) llego yo. ¡¡Por fin!! Subí con plato pequeño y corona del 20, creo que tenía que haber metido un 23. Bueno, está bien, no me quejo. Vicente, plato pequeño y corona, creo, 26.
Nos deleitamos con las vistas, el castillo y las oquedades que hay en las rocas (supuestamente ¿refugios antiguos?) Nos hacemos las fotos de turno, recuerdo de nuestra pequeña (o grande, según lo mires) "hazaña", para nuestro blog de mojamaypedal.
Después de lo comentado, decidimos irnos al bar de la plaza a almorzar. Bajando con cuidado, eso sí. Vimos en la puerta del bar unas bicicletas. Y entramos, y ¡sorpresa! Estaban almorzando una "colla" de amiguetes -Pepe, David y Miguel, un hombre de 70 años, ¡admirable!, quería subir al castillo, qué loco, se lo quité de la cabeza-con los que había salido un par de veces, y nos sentamos con ellos. Después del almuerzo -muy bueno por cierto, nos pusimos las "botas", incluido carajillo-, decidimos ir juntos los cinco, no sin antes oír el "pegote" del Visent de que quería volver a subir al Castillo. Olé tus huevos. Le dije que otro día. ¡¡Ufff!!
Partimos hacia Valencia con un ritmo bastante bueno. Miguel se quedaba un poco atrás en las cuestas -es normal, ¡¡son 70 años!!-. A partir de ahí, Vicente y yo decidimos picarnos un poco. Yo atacaba a Vicente y él me replicaba fuerte, muy fuerte, se me hacía imposible seguirle. En una de esos "ataques" se puso a 36-37 km/hora y yo 33-34, imposible no podía alcanzarle. Algún día me "vengaré", je, je, je.
Al llegar a Puzol, fuimos por la carretera (joder, con los coches). A un buen ritmo. Vicente se quedó atrás con el "abuelo" Miguel dándole a la "charreta" (mira que habla el "abuelo"), tuvo que aguantar estoicamente sus batallitas.
Salimos a Meliana y cogimos el carril-bici. A partir de ahí, empezamos a ver a "dominguiles", qué horror, son más peligrosos... hasta el Barranco de Carraixet. Allí nos despedimos de esta "gente" hasta próximas salidas. De ahí hasta el final del carril a un ritmo frenético. El tío Visent parecía correcaminos, me pasaba como una bala, enlazábamos, le atacaba, me volvía, a pasar el tío "jodío", hasta que faltando unos 300 metros le ataco para ganar la etapa, pero el tío me alcanza y me sobrepasa, parecía "mic" mic" el pollo. Entra en meta alzando los brazos y yo cabizbajo me tengo que conformar con esta derrota, pero honrosa. Ya veremos en rutas de más fondo quién gana. En fin, todo en plan sanote y sin ninguna competencia. Felicitándole por su nuevo y cojonudo trabajo, nos despedimos con un apretón de manos, como dos grandes deportistas que aman este deporte y la naturaleza y hasta la próxima...
Aquí dejo varias fotos de nuestra salida.

1 comentario:

  1. Me he dado cuenta que en la etapa de Sagunto faltaba el verdadero pulmón del equipo, es decir, José Roig. Sin él la etapa ha sido sosa y sin aliciente alguno...
    jajajaja...

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