domingo, 7 de febrero de 2010

SUBIDA AL PICAYO-SAGUNTO
















7 de febrero: 8,45 de la mañana, nos disponemos a completar una nueva ruta la subida al Picayo, con un nuevo componente, Luis Calvente, amigo de Visent Bou (magnífico fotógrafo, comprobarlo en su página web, es cojonuda, www.luiscalvente.com). Esperamos hasta las 9 por si alguno más se unía, pero no, los únicos valientes éramos nosotros tres, los que estábamos. El ruiseñor de las Cumbres, José Roig, esta semana no podía, se estaba recuperando, o mejor dicho mucha subida para tan poco pajarito... je, je, je.
Salimos desde la clásica Via Xurra, muy tranquilos, hablando... Con un poco de viento del este. El ritmo se hace un poco lento. A partir de Puzol, cuando tomamos el camino de Liria, empieza a subir el ritmo, no mucho. Y llegamos al desvío del camino Gausa, ahí empieza la subida, suave al principio, endureciéndose cada vez un poco, ya va haciendo mella. El bueno de Luis se cada, esperándonos hasta que bajásemos. Continuamos Visent y yo; a los dos kilómetros empieza la recta, bastante dura (500 metros) que da a la Estación Eléctrica. 100 metros después se acaba el asfalto, llegamos los dos juntos, a partir de ahí se iba a hacer bastante duro, quedaban tres kilómetros y medio de una subida exigente. Yo tengo que bajar de la bici y echármela al hombro unos 50 metros, porque mis ruedas son semi-slicks, no aguantan ese terreno tan pedregoso, además me sirve para darme un poco de respiro. Visent llega a su terreno, con su "máquina" rompepiedras sube como un condenado, se va alejando de mí, yo cuando veo que los pedruscos empiezan a disminuir un poco me pongo encima de la bici, con algo de dificultad, porque resbala, ya prácticamente ya no tengo que bajar de la bici, pero tengo que sortear el desnivel y el terreno, se hace bastante duro. Visent me espera, nos unimos, algunos tramos es aceptable. Llegamos al cruce que lleva a la izquierda las antenas y a la derecha Santo Espíritu de Gilet. Continuamos con un camino bastante aceptable, que da a un depósito de agua, o algo parecido, de pequeña bajada, hasta que el terreno se vuelve otra vez pedregoso. Hala, el tío Visent, qué bestia subiendo, se "larga". Me quedo atrás, viéndole cómo se aleja y ya no nos vemos hasta la cima. Estoy a punto de llegar a las antenas, no sin antes ver un rampón de cemento (menos mal), con un porcentaje de subida bastante respetable. Llego a las antenas bastante "entero", pero habiendo sufrido. Allí no veo a Visent, grito su nombre, no me contesta. Enfrente veo la cruz. Me dispongo llegar hasta ella, son unos 200 metros no de piedras, sino de auténticas rocas, y veo al omnipresente Visent Bou encaramado al pilón de la cima, disfrutando de las vistas. Me cuelgo la bici al hombro, y la dejo junto a la de Vicente. Total, 6 kilómetros de subida. Empezamos a deleitarnos de las vistas espectaculares, rodeados de gran belleza, al fondo Sagunto, el mar, Valencia, Bétera. Muchísimos kilómetros de visibilidad. Una gozada. Nos hacemos las fotos de rigor. Comentamos lo típico, la belleza de todo esto. Y nos disponemos a bajar, pensando en Luis, que se había quedado abajo. Bajada igual de complicada para mí, muy despacio, con miedo a darme la "leche". Pero, eso sí, disfrutando como en todas las bajadas. Nos unimos a Luis, que nos estaba esperando, sentado. Reanudamos la marcha hacia Sagunto hacia el codicado almuerzo, y empiezo a tirar fuerte, no quería enfriarme; ellos a un ritmo más suave. Llego a Sagunto y nos unimos hasta llegar al bar. Por fin, la recompensa, almuerzo relajado. Para mí, mi bocata de tortilla de cebolla estaba como siempre, cojonudo. Pero al tío Visent, qué paladar más fino tiene el jodío, no le había parecido tan bueno, había probado mejores. Bueno, cuestión de gustos. Hacia Valencia, se hacía tarde. Tocaba ver cómo estaban las fuerzas, y ya empiezo a tirar desde el principio, veía a Visent y Luis atrás, yo a mi ritmo, fuerte a veces, y bajaba el ritmo para no perderlos de vista. Pensaba que estaban hablando, que iban relajados, etc. Pero al llegar a Massamagrell, Luis se apea y se despide de nosotros para coger el "metro". Es normal, después de un tiempo sin tocar la "burra" pasan estas cosas. Bueno, pienso que a partir de ahora cogeremos un ritmo más fuerte. Cojo buen ritmo, Visent se queda. Le pregunto. Pero oigo del bueno de Visent que le duele la rodilla, ufff eso me recuerda a alguna etapa que hicimos. Mal presagio. Va a duras penas. Resopla. Me pongo a su altura. Le digo que queda poco. Él dice: me duele, me pasa factura. Bajo el ritmo para poder llegar juntos. Nos pega el viento de costado. Llegamos a Valencia casi a las 2 de la tarde, con más de 70 kilómetros. Con un Visent tocado. Espero que se recupere para la próxima "grande" el l'ALT DEL PI. Ánimo Visent, has hecho una gran subida al Picayo.

1 comentario:

  1. Che Visentico, ¿qué te ha psado en la rodilla?, la edad no perdona, aunque Jusepino te lleva 13 años. Hay quién está hecho de hierro de submarino y quién está hecho de madera de gallinero, jajajajaja..., aunque faltaba la verdadera bestia negra del equipo (el gorrión de Náquera).
    Bromas aparte, recupérate que tenemos la salida que te he comentado por mail.
    Un abrazo.
    Jusepino, tu no fuerces la máquina, que luego vienen las lesiones, a ver si te voy a tener que dar en todo el hocico.

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