









Sábado, 30 de octubre de 2010: 8 y media de la mañana en el puente Serrano y solo aparecemos Vicente y yo. El resto de mojameros no pudieron venir. Mejor para ellos, porque la etapa hubiera sido un calvario.
Partimos con algo de incertidumbre. Primero porque era un día que había viento y amenazaba algo de lluvia (menos mal que no apareció), y segundo, que era larga y pesada.
Como siempre, ritmo tranquilo y comentando nuestras cosas: cómo te va el "curro", del resto de "mojameros", los "serras", qué mal está tooo, etc. Hasta el comienzo de las hostilidades.
Ya desde el principio mis sensaciones no eran muy halagüeñas, estaba bien pero... Visent ya se le veía "molt fort", y ya empezaba a dislumbrarse qué iba a pasar.
Vimos poca gente, pero iban como un tiro y yo iba con la lengua fuera... Y veía que no podía "exhibirme", ya que muchos me pasaban (será un día malo o voy para abajo, je, je, je). Por el contrario el tío Visent estaba fortísimo, me dejaba atrás como quería, impresionante. Y yo parecía un alma en pena. Resignándome me propuse ir a mi ritmo.
Llegamos a Villamarxant, y Visent me comenta si continuamos. Se ve que me vio flojo y me preguntó. Un detalle por su parte, urrrrrrrrrrrrrr. Hasta Pedralba fue una mezcla de asfalto y caminos más complicados que lo que habíamos tenido. Casi todo el rato era una constante "humillacion" de parte del pollo de kentucky, se iba, se acercaba. Parecía lo mismo que lo que yo hacía al gorrión pata palo. Pero yo "tiraba palante".
Llegamos a Pedralba y buscamos un sitio para almorzar. Almorzamos en el frontón de Pedralba. Almuerzo de "categoría". Muy bueno. Se hacía tarde. Y vuelta hacia Valencia.
La vuelta empezó a complicarse. En mitad de una loma, pincho. Cambiamos la rueda sin problemas y continuamos. Empezamos a tirar fuerte. Yo iba bien, pero el jodido del Visent iba como un cohete. Me "humillaba", lo veía a lo lejos, y yo pensaba en el pobre "gorrión", lo que sufre él cuando es humillado, je, je, je. Estaba ya resignado. Sólo esperaba un "pajarón" de Visent para atacarle. Pero una leche, iba siempre igual de fuerte. Cómo es posible. Qué tío. Ya ni por desgaste. Esperaba un desfondamiento del "elemento" extraterrestre, pero no llegó. Y para más coña, vuelvo a pinchar. Joder, qué día. Menos mal que Visent me dejó su cámara. Esta vez fue la rueda delantera. Qué día.
Uff, quedaban pocos kilómetros para llegar, porque si alguno de los dos volvemos a pinchar, aquello ya hubiera sido la ostia. Nos hubiéramos ido andando.
Al final le intentaba atacar (eso era, un intento), porque le pasaba un metro, para ver si estaba "fundido", el jodío me decía, "qué haces". Y ya se me fueron las ganas. Y con ganas de llegar a casa, y sacar conclusiones (las comentaré más adelante).
Llegamos casi a las 3 de la tarde al río, polvorientos, él pletórico, yo cabizbajo, uh, uh, uh. Nos despedimos hasta la próxima.
Desde el puente de Serrano, ida y vuelta: 90 kilómetros. A casa: 100.
CONCLUSIÓN: Llevo ya unas cuentas salida que el "elemento" extraterrestre me da un baño impresionante. Ya ni con salidas largas (era mi consuelo), que solía hundirse al final.
Me comenta que hace "running", que es salir a correr. Y se encuentra más fuerte.
Entre eso y que parece que yo tenga la menopausia...
Bueno, tendré que renovar mi estrategia, je, je, je...
Visent, no me doy por vencido, seguiré luchando hasta volver, por lo menos, a tu nivel. Y si no un lazo, y a la cazuela...
Ante todo, lo pasamos muy bien. Hacemos deporte y disfrutamos de la naturaleza.
Un abrazo a mis amigos Visent y los "mojameros" José (gorrión pata palo) y Fernando (don... me lo reservo para no herir sensibilidad alguna).
Hasta la próxima, que ya se está "maquinando".
Juseppino: no le des demasiadas vueltas. Tú tienes un estado físico muy bueno y ejercitas la burra casi diariamente, por lo que esta flojera que has tenido es pasajera, seguro, y quizás provocada por un exceso de ejercicio (?). Relájate lechón mojamero! jaja!
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